• Se reconoce el potencial de la marca mexicana para impulsar la electromovilidad urbana y la innovación tecnológica nacional.
  • Olinia debe estar sujeto a una normativa que establezca un piso mínimo de seguridad vehicular alineado con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
  • Aunque se limite a 50 km/h, un vehículo con peso bruto vehicular de hasta 1,300 kg puede causar lesiones graves o muerte si carece de protección estructural, frenado efectivo y sistemas de protección de usuarios vulnerables.

14 julio, 2026. Ante el reciente lanzamiento del vehículo eléctrico Olinia, El Poder del Consumidor, el Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin NCAP) y la Coalición Movilidad Segura, reconocieron el potencial de la marca mexicana para impulsar la electromovilidad urbana y la innovación tecnológica nacional, aunque advirtieron que el avance en electromovilidad debe construirse con reglas claras desde el inicio, sobre todo, en seguridad vial.

El pasado 7 de junio, el gobierno de México presentó al vehículo Olinia, como una alternativa de movilidad eléctrica urbana de bajo costo, con velocidad máxima de 50 km/h y capacidad para 6 pasajeros, con comercialización prevista para 2027.

El responsable del proyecto, Roberto Capuano, ha planteado la creación de una nueva Norma Oficial Mexicana distinta de la NOM-194, bajo el argumento de que se trata de una nueva categoría de movilidad urbana y que debido a la velocidad a la que circularía el vehículo tendría condiciones de seguridad particulares.

Al respecto, Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor, señaló: “Tenemos ante nosotros la posibilidad de innovar no sólo desde el diseño vehicular sino también desde el marco regulatorio. Si Olinia es un nuevo inicio para el desarrollo industrial del país, también debe serlo en lo jurídico. Lo que no puede ocurrir es que nazca en una zona gris o con estándares inferiores a los indispensables para proteger vidas. Hemos escuchado que, por tratarse de un vehículo con velocidad máxima de 50 km/h y de uso urbano, no se le exigirían los mismos estándares mínimos de seguridad que a otros vehículos ligeros. Ese razonamiento es incompleto. En caso de choque, con un peso bruto vehicular estimado de 1,300 kg y circulando a 50 km/h, existe el potencial de provocar lesiones graves o la muerte. Incluso, limitando la velocidad máxima a 50km/h no se elimina la necesidad de frenos antibloqueo (ABS), protección estructural frontal y lateral, cinturones de tres puntos en todas las plazas y tecnologías para prevenir atropellamientos, como el frenado autónomo de emergencia.”

Las organizaciones recomendaron que si se crea una nueva Norma Oficial Mexicana para vehículos eléctricos urbanos de baja velocidad, ésta mantenga un piso mínimo de seguridad alineado con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV) y con el enfoque de Sistemas Seguros. Bajo dicho enfoque, los vehículos deben diseñarse para reducir las consecuencias de los errores humanos y proteger tanto a sus ocupantes como al resto de las personas usuarias de la vía.

Aunque el peso bruto vehicular estimado de Olinia (1,300 kg) se ubica dentro del rango de aplicación de la NOM-194 (entre 400 kg y 3,857 kg), el debate no debe centrarse únicamente en si debe cumplir esa norma en particular. Lo relevante es garantizar que cualquier regulación específica preserve un nivel adecuado de protección y no se convierta en una vía para reducir los estándares de seguridad.

Si se considera necesario desarrollar una nueva categoría regulatoria para este tipo de vehículos, ello no debe convertirse en un pretexto para disminuir lo exigido por ley. La nueva regulación debe garantizar que cualquier vehículo equivalente incorpore tecnologías y elementos de protección acordes con la evidencia científica, las mejores prácticas internacionales y los principios de la LGMSV, señalaron las organizaciones.

Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP, señaló: “Euro NCAP y Global NCAP mostraron en 2016 qué ocurre con vehículos L7 (vehículos ultraligeros comercializados en Europa) cuando son sometidos a impactos a sólo 50 km/h. La evidencia fue clara: no basta con limitar la velocidad máxima para asumir que un vehículo es seguro. También se demostró que estos vehículos pueden mejorar su desempeño cuando incorporan elementos básicos de protección, como bolsas de aire y sistemas de retención eficaces. Por ello, cualquier regulación mexicana para Olinia o vehículos equivalentes debe exigir una prueba de choque frontal completo a 50 km/h, utilizando las lesiones de los ocupantes como patrón de aceptación, además de pruebas laterales y criterios de integridad estructural. No debería obviarse la evidencia generada hace 10 años. Al contrario, debe ser el punto de partida para evitar que una nueva categoría vehicular nazca con estándares insuficientes.”

Entre los elementos mínimos de seguridad que debería incorporar Olinia, independientemente del instrumento normativo que finalmente lo regule, destacan los frenos antibloqueo (ABS), la protección estructural demostrada mediante pruebas de impacto frontal e impacto lateral, cinturones de seguridad de tres puntos en todas las plazas, bolsas de aire cuando la prueba de lesiones de ocupantes lo requiera, anclajes para Sistemas de Retención Infantil (ISOFIX/LATCH), así como sistemas avanzados de asistencia a la conducción, particularmente frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y otros usuarios vulnerables.

Al tratarse de un vehículo eléctrico, la regulación debe incluir requisitos específicos para baterías y sistemas eléctricos: aislamiento contra choque eléctrico, desconexión automática posterior al impacto, protección contra fuga térmica e incendio, integridad del paquete de baterías en impactos frontal, lateral y trasero, seguridad durante la recarga y protocolos para atención de emergencias, rescate, mantenimiento y disposición final.

Además, la eventual regulación de Olinia debe acompañarse de ajustes a los reglamentos de tránsito locales, a fin de delimitar con precisión sus atribuciones viales, es decir, dónde podrán circular estos vehículos, bajo qué límites de velocidad, con qué tipo de licencia, placas, seguro, inspección y restricciones para vías rápidas, carriles centrales, autopistas urbanas o accesos controlados. De hecho, en los próximos años se prevé una mayor presencia de vehículos urbanos eléctricos de baja velocidad en las ciudades, por lo que México debe anticiparse con reglas claras.

Areli Carreón, de la Coalición Movilidad Segura, enfatizó: “El desarrollo de una nueva categoría vehicular debe representar una oportunidad para innovar también en materia de seguridad. La movilidad sustentable y la seguridad vial no son objetivos contrapuestos, por el contrario, deben avanzar de manera conjunta para garantizar un transporte más limpio, pero también más seguro.”

Cada año 16 mil muertes anuales en siniestros de tránsito y más de 150 personas lesionadas nos recuerdan la importancia de las normativas de seguridad vehicular. Organizaciones de la sociedad civil y especialistas en el tema lanzaron hoy una advertencia: el vehículo eléctrico Olinia debe incorporar estándares mínimos que protejan la vida y la integridad de sus ocupantes, así como de peatones, ciclistas y motociclistas. Este piso de seguridad debe garantizarse independientemente de si el vehículo queda regulado por la NOM-194 (que regula los dispositivos de seguridad en autos nuevos) o por una nueva Norma Oficial Mexicana específica para esta categoría vehicular.

Finalmente, hicieron un llamado a la Secretaría de Economía y a las autoridades responsables del proyecto Olinia para que cualquier Norma Oficial Mexicana que eventualmente se emita para regular al Olinia, así como a otros vehículos equivalentes, establezca estándares mínimos de seguridad vehicular alineados con la LGMSV y con las mejores prácticas internacionales, garantizando la protección de todas las personas usuarias de la vía, especialmente peatones, ciclistas, motociclistas, niñas y niños.

Celebraron la innovación mexicana y la oportunidad que abre Olinia para posicionar a México en movilidad sustentable. Precisaron, sin embargo, que el éxito de esta nueva categoría dependerá de que nazca con legitimidad técnica y jurídica, y con un piso de seguridad que proteja la vida de las personas desde su primera etapa de comercialización.

Descarga de archivos

Presentación Stephan Brodziak, El Poder del Consumidor > descargar (PDF, 1 Mb)

Boletín de prensa > descargar (PDF, 168 Kb)